domingo, 4 de diciembre de 2011

Y hoy parece mentira...~



Y hoy parece mentira 

que todo lo que nos dijimos e hicimos, 
que todo lo que vivimos 
no vale, no vale más. 
Quisiera matarte, quisiera borrarte, 
quisiera dejar de quererte y buscarte, 
si no voy a ganar. 

No voy a mentirte, espero que estés mal, 
espero que no puedas dormir ni pensar 
en nada más, en nada más 
que en este lío que dejaste atrás. 

♥~






jueves, 1 de diciembre de 2011

Tiempo~

No me pidas que te olvide. Pasa el tiempo, y un trozo tuyo sigue aca, clavandome dia a dia, noche tras noche tus promesas. No me pidas que te olvide. Los intentos sin sentidos de buscarte en otros labios, y si, lo siento peque en creerte, en sentirme mas allá de la piel, que quererte, amarte, y creerte en aquel paraíso que soñé. No fueron mas que sueños que oscurecieron la realidad cuando no estabas oyendo, cuando no te estaba mirando.
Y este amor insensato, ingrato de risas, susurro de muchos, silencio de ambos se llevo todo menos nuestra eternidad que te espera. Y no hay esperanzas ni expectativas, solo la nostalgia de viejas poesías, palabras que hoy hieren en su profundo silencio.
Nos queda lejos perdonar, nos queda lejos olvidar lo que se quebró, sin embargo todavía temo perderte aun mas, en mi, no te quiero dejar, no puedo disculpar la ausencia. La poesía repetitiva, el dolor constante, el sufrimiento aburrido.
Quiero conectarme, sentirme cerca de tu piel, son los días, el tiempo que no para quien se lleva la oportunidad, quien nos hace extraños a la casualidad que jamas se presenta a cruzarnos una tarde cualquiera por el mismo lugar, sin tener excusas para regalarte un sueño perfecto.
Nadie nos sabe, ya no te se, ya no me sabes.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mundo~


Conozco un mundo de itinerarios candentes, de solidas risas que no se derrumban por que si, del aire que baila con tu perfume cuando bailas y marcas tus huellas en la arena con el viento volándose en tu rostro. Conozco de esa vida, de esa muerte, de ese amago de soledad y de esa tristeza impregnada en la piel, como la miseria de su atuendo, pero en su silencio ilumina una extraña paz, un amor olvidado.
Conozco su posición para fumar, para pensar, para caminar; se de sus gestos, su risa irónica, y también su silencio cuando todo gira en su cabeza. Sus posiciones para dormir, su kamasutra, su ternura y la maldición que ejerce sobre mi, sobre mis recuerdos, sobre el vacío de mi cama.
Se del abismo, se de la derrota, se del juego, y las noches locas que tal vez olvide en algún bolsillo roto. Quizás es grave la decencia que algunos creemos elegir, esos caminos que llevan a precipicios sin puentes y vos, vos del otro lado. 
No existe aquella percepción del amor si buscas la perfección al costado de la cama en el suelo, y me dejas juntando errores que nos competen y no es que uno comete. 
Es la ciencia del adiós, que uno no comprende, que te va rajando, te va avisando con la frustración, con la fatiga, risas muertas, distancias casuales, que se vuelven vacíos que se fue a conquistar nuevos mundos.
Si, conozco de mundos, de sus historias, de itinerarios candentes, del llanto, y de aquel humor negro.
Conozco del amor, conozco esas historias.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Vengo a quererte mas que ayer~

"Hola , si, vengo a quererte mas que ayer"


Hoy, amor, hoy tengo lagrimas para vos, para los recuerdos, que me alcanzan en plena oscuridad... Miedo, esa tristeza que te ataca entre sueños, entre fotos, en esas risas que surgían en media noche, en medio de la nada, solo vos y yo.
Y el amor es eso que te ataca y te despedaza cuando ya no queda nada ni nadie y por dentro queres latir, pero ya no hay fuerzas, y el tiempo se va, se escurre, y te ahoga en lo profundo, en silencio.
Mi vida, por un minuto, por un beso, por un abrazo, por tu susurro en mi oído, por tus historias, por tus chistes.
Vengo a decirte que no hay nadie mas en el mundo, que el mundo por completo se apago y quedaste iluminado vos, y me desespero por correr hacia donde estés, por decirte que este enredo me esta matando.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Tu~

El silencio me recuerda a mi, a ti.. a mi, a ti.
Somos un espejo en el cual no nos podemos reflejar, el uno con  el otro; el otro con el uno.
La tristeza penetra la piel, el erotismo del adios que dejaste marcada en mi piel.
Y tu piel? Tu piel, con quien comunica? Yo no quiero conectar.
Estoy cansada, abandonada de ilusiones, un circo de clowns que ya ni siquiera sonríen.
Es una poesía que te debo, con la metáfora perfecta, y no la hay.
Es tan simple como dejar de funcionar, como morir. Y ya esta.
Y ya no esta.
Sostengo "el amor después del dolor", sobrevivo pensándote.
Transitas por mis venas, por cada latido, en el corazón. Roto.
Así de cursi, así. Así de triste. Así.
Así te desconozco. Así, así te intento olvidar.
No te vas. Y te quiero encontrar, te quiero perder.
Te quiero amar, te quiero en silencio, callar, destrozar cada trozo que quedo en mi, de ti.
Cada recuerdo que pudo romperme. Cada linea de tu guion que desmorono mi mundo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Sol y Soledad~

El mas grande acto de amor, luego de la tragedia, lo se, todo es trizas. Y se mas que nadie el precio del olvido. De repente todo es un rompecabezas con piezas que no encajan.
Duele el duelo, el silencioso adiós, duele no saberte y sentirte amargo en la piel. Te escribo para que no te quedes adentro, para que dejes de quemarme, ya no importa si no te llega. Necesito olvidarte. Dejar de extrañarte.
Las mascaras me confunden, volví a perder el equilibrio de quien soy y mi única certeza de lo mas puro, de aquella felicidad, que fue real por que te llevo en mis cicatrices, en mis recuerdos que pertenece a tu voz, a tus risas, a lo mejor de quien  fuiste y de quien seras.
Intento tomar el sacrificio de callar el dolor, de no transformarlo en impulso por que si sos vos, no lo se, marcaste y fue duro y se que fuimos en aquella eternidad.

jueves, 17 de noviembre de 2011

No Puedes Escribir una Historia de Amor~



Margie iba a salir con este tío pero cuando salían el tío se encontró con otro tío vestido con un abrigo de cuero y el tío del abrigo de cuero abrió el abrigo de cuero y le enseñó al otro tío sus tetas y el otro tío se dirigió a Margie y le dijo que no podía mantener su cita porque el tío del abrigo de cuero le había enseñado las tetas y tenía que ir a follarse a ese tío. Así que Margie se fue a ver a Carl. Carl estaba en su casa, y Margie se sentó y le dijo:
-Este tío iba a llevarme a la terraza de un café, íbamos a beber algo de vino y a hablar, sólo beber vino y hablar, nada más, pero en en camino este tío se encontró a otro tío con un abrigo de cuero, y el tío del abrigo de cuero le enseñó sus tetas al otro tío y ahora este tío se ha ido a follar con el tío del abrigo de cuero, así que me quedé sin mesa, sin vino y sin charla.
-No puedo escribir nada -dijo Carl-. He perdido la inspiración.
Entonces se levantó y se fue al baño, cerró la puerta, y se puso a cagar. Carl echaba cuatro o cinco cagadas al día. No tenía otra cosa que hacer. Se bañaba cuatro o cinco veces al día. No tenía otra cosa que hacer. Se emborrachaba por la misma razón.
Margie oyó el ruido de la cadena del retrete. Carl salió.
-Ocurre simplemente que un hombre no puede escribir ocho horas al día. Ni siquiera puede escribir todos los días, ni todas las semanas. Agota su mente, es una desesperación fija. Ahora no puedo hacer otra cosa que esperar.
Carl se fue hacia el frigorífico y salió con un paquete de seis cervezas. Abrió un botellín.
-Soy el escritor más grande del mundo -dijo-. ¿Sabes lo difícil que resulta?
Margie no contestó.
-Puedo sentir cómo el dolor se arrastra por todo mi ser. Igual que una segunda piel. Me gustaría poder cambiar de piel como las serpientes.
-Bueno, por qué no te revuelcas en la alfombra y tratas de desprendértela?
-Escucha -preguntó él-. ¿Dónde te conocí?
-En la tienda de legumbres de Barney.
-Bueno, eso lo explica un poco. Tómate una cerveza.
Carl abrió una botella y se la pasó.
-Ya -dijo Margie-, ya sé. Necesitas tu soledad. Necesitas estar solo. Excepto cuando necesitas algo, excepto cuando cortamos de una vez y entonces te sientes perdido y en seguida te pones a llamar por teléfono diciéndome que me necesitas, que te estás muriendo de la resaca. Eres débil y te rajas rápido.
-Sí, me debilito rápido.
-Y eres tan estúpido conmigo, nunca te pones caliente. Vosotros los escritores sois tan... delicados... No podéis soportar a la gente. La humanidad hiede, ¿cierto?
-Cierto.
-Pero cada vez que cortamos empiezas a dar fiestas gigantescas de cuatro días. Y de repente te vuelves ingenioso. ¡Empiezas a hablar! De repente estás lleno de vida, hablando, bailando, cantando. Bailas en la mesita de café, lanzas botellas por la ventana, interpretas fragmentos de Shakespeare. De repente estás vivo, cuando yo me voy. ¡Oh, me han contado cosas acerca de esto!
-No me gustan las fiestas. Me disgusta especialmente la gente en las fiestas.
-Pues para ser un tío al que no le gustan las fiestas, celebras unas cuantas.
-Escucha, Margie, no entiendes. Ya no puedo escribir. Estoy acabado. En algún lugar torcí el rumbo. En algún lugar morí en medio de la noche.
-De la única manera en que te vas a morir es de una de tus monumentales resacas.
-Jeffers dijo que incluso los hombre más fuertes pueden quedar atrapados.
-¿Quién fue Jeffers?
-Fue el tío que convirtió el Gran Sur en una trampa para turistas.
-¿Qué vas a hacer esta noche?
-Iba a irme a escuchar las canciones de Rachmaminoff.
-¿Quién es ese?
-Un ruso muerto.
-Mírate. Te quedas ahí sentado como un idiota.
-Estoy esperando. Algunos tíos aguardan dos años. A veces la inspiración no vuelve nunca.
-Supón que no te vuelve nunca.
-Entonces me pondría mis zapatos y bajaría andando por Main Street.
-¿Por qué no te buscas un trabajo decente?
-No hay ningún trabajo decente. Si un escritor abandona la creación, está muerto.
-¡Oh, vamos, Carl! Hay millones de personas en el mundo que no trabajan en la creación. Quieres decir que están muertas?
-Sí.
-¿Y tú tienes alma? ¿Eres de los pocos con alma?
-Podría decirse que sí.
-¡Podría decirse que sí! Tú y tu miserable maquinita de escribir! Tú y tus cheques enanos! Mi abuela gana más dinero que tú!
Carl abrió otra botella de cerveza.
-¡Cerveza! ¡Cerveza! ¡Tú y tu condenada cerveza! Está presente incluso en tus historias: < Marty cogió su cerveza. Al levantar su mirada, vio a una magnífica rubia entrar en el bar y sentarse a su lado... > Tienes razón. Estás acabado. Tu material es limitado, muy limitado. No puedes escribir una historia de amor, ni siquiera puedes escribir una decente historia de amor.
-Tienes razón, Margie.
-Si un hombre no puede escribir una historia de amor, es un inútil.
-¿Cuántas has escrito tú?
-Yo no pretendo ser escritora.
-Pero -dijo Carl-, pareces tomar una pose de estúpido crítico literario.
Margie se fue pronto después de eso. Carl se sentó y bebió el resto de las cervezas. Era verdad, la literatura le había abandonado. Esto haría felices a sus enemigos de las catacumbas. Podrían subir un jodido escalón. La muerte les complacía, tanto a subterráneos como a escritores con éxito. Recordaba a Endicott, sentado allí y diciendo: <Bueno, Hemingway se fue, Dos Passos se fue, Patchen se fue, Pound se fue, Berryman se tiró desde un puente, todos muertos... Las cosas cada vez están mejor y mejor y mejor >.
Sonó el teléfono. Carl lo cogió.
-¿Señor Gantling?
-¿Sí? -contestó.
-Quisiéramos saber si a usted le gustaría venir a dar una lectura en el Fairmont College.
-Bueno, sí. ¿Para qué fecha?
-El treinta del mes próximo.
-No creo tener nada que hacer para entonces.
-Nuestra paga usual son cien dólares.
-Me suelen dar ciento cincuenta. Ginsberg cobra mil.
-Pero es Ginsberg. Sólo podemos ofrecerle cien dólares.
-De acuerdo.
-Muy bien, señor Gantling. Le mandaremos los detalles.
-¿Qué me dice del viaje? Son varias horas de carretera.
-De acuerdo, veinticinco dólares por el viaje.
-O.K.
-¿Le gustaría hablar a los estudiantes en sus clases?
-No.
-Hay un almuerzo gratis.
-Entonces sí.
-Muy bien señor Gantling, estaremos por el campus esperándole.
-Adiós.
Carl dio una vueltas por la habitación. Miró la máquina de escribir. Puso una cuartilla de papel en el rodillo, se asomó a la ventana y vio pasar a una chica con una minifalda increíblemente corta. Empezó a escribir.
<Margie iba a salir con este tío pero en el camino este tío se encontró con otro tío vestido con un abrigo de cuero y el tío del abrigo de cuero abrió el abrigo de cuero y le enseñó al otro tío sus tetas y el otro tío se dirigió a Margie y le dijo que no podía mantener su cita porque el tío del abrigo de cuero le había enseñado sus tetas...>
Carl cogió su cerveza. Era agradable volver a escribir de nuevo.


Charles Bukoswski